TAMBIÉN EN EL VINO, BIENVENIDA LA DIVERSIDAD... Quizá haya quien sufra frente a la larga hilera de botellas de vino en su tienda favorita, donde se mezclan sin mayores complicaciones y complejos, las botellas de las más extrañas procedencias y los precios más diversos, algunas con nombres complicados de pronunciar, tintos, rosados y blancos, disputándose en silencio la atención del cliente para ser ellos los elegidos para esa comida o cena especial.
¿QUÉ ES ESO DEL “MARIDAJE”? Si eres aficionada a la gastronomía y al vino seguramente no te sonará extraño la palabra “maridaje”. Si no lo eres tanto, anímate a entrar en el mágico mundo de las sensaciones y los sabores que se involucran en este concepto. Maridaje proviene del francés “marriage”, que nos refiere a unión, casamiento, entre 2 personas. La enología y la gastronomía tomaron prestado dicho término para aplicarlo a la acertada combinación de los vinos con los platillos que los acompañan.
TANNAT: UNA CEPA POCO COMÚN Excepto los especialistas o los aficionados que han tenido la posibilidad de viajar a Madiran, Francia o a Uruguay, son pocos los que conocen o han oído hablar de la cepa tannat. Esta uva tinta fue bautizada con ese nombre debido a su gran poder tánico, mayor que el de la cabernet sauvignon, lo que da origen a vinos con potencial de larga guarda. ¿De dónde proviene la tannat y dónde se da mejor en la actualidad? ¿Cuáles son sus principales características y sus maridajes recomendados?
TANNAT: UNA CEPA CON CARÁCTER Tal vez hayas notado que la cultura del vino va cobrando fuerza en México y que más y más personas están dispuestas a vivir la experiencia de las nuevas sensaciones que nos ofrecen los vinos procedentes de los más remotos lugares del planeta. Quienes disfrutan del proceso de búsqueda de lo diferente y que no se conforman con lo que ya conocen, sin duda disfrutarán de la oportunidad de encontrarse con una cepa relativamente poco difundida en México: la Tannat.